martes, 15 de mayo de 2012

Sérguiev Posad


Situada a 70 Km. Al norte de Moscú y también conocida por el nombre de Zagorsk fue fundada en 1345 por Sergio Rádonezhski. Sérguiev Posad es uno de los centros más grandes de la Rusia Sagrada y se le puede llamar el Vaticano Ruso.

Monasterio Sérguiev Posad






La historia de la ciudad está vinculada inseparablemente con el Monasterio de la Laura de Santísima Trinidad y Sergio Rádonezhski, que en la actualidad es el mayor convento de frailes y centro espiritual. Aquí se conservó el complejo histórico-arquitectónico de iglesias, campanarios y cámaras de los siglos XV y XIX. Las iglesias mas antiguas son la Iglesia de Interseción de Nuestra Señora y la Iglesia de Santa Parasqueva Piatnitsa.



El conjunto arquitectónico de Laura está incluído en la lista del patrimonio cultural de la Humanidad por la UNESCO. La Catedral de la Asunción que fué fundada en los tiempos de Ivan el Terrible en 1558, es la más grande, siendo una réplica a la misma que lleva su nombre en el Kremlin de Moscu del siglo XV. 



Su interior está decorado con frescos de Andrei Rubliov y Daniíl Chiorny, el conjunto está formado por la Iglesia del Espíritu Santo, el refectorio, los aposentos del arzovispo y el campanario de cinco pisos. La cámaras de hospital son uno de los únicos monumentos de arquitectura medieval que se conserva hasta nuestros días.



La ciudad tiene un nombre más “La capital del reino de los juegos militares”. Según la leyenda el mismo San Sergio, fundador del monasterio, grababa los juguetes para niños. Comprar una estatuilla grabada de madera o de corteza de abedul significa hacer algo misericordioso. En la exposición que se encuentra aquí se puede observar la historia multisecular del juguete ruso.
Sérgiev Posad es considerada como la máxima productora de juguetes de madera de toda Rusia y en especial de Matrioskas, las primeras datan de 1890 y se puede ver en el Museo de los Juguetes de la ciudad. La historia dice que Sergei Maliutin, pintor y diseñador de juguetes ruso, vió un conjunto de muñecas de madera traídas desde Japón que representaban a los siete dioses de la fortuna. El dios Fokurokuju, el más grande, tenía a todos los demás dentro. Esto le sirvió de inspiración, y con ayuda de un mecenas de la época y en un taller de juguetes de Sérgiev Posad, Vasiliy Zcezdochkin, talló las muñecas que más adelante pintó Maliutin, creando finalmente lo que hoy conocemos como Matrioska.